Diseño de MARPE
¿2, 4 o 6 microtornillos?
En casi todos los cursos de MARPE me hacen la misma pregunta: "Luis, ¿cuántos microtornillos pongo, 2, 4 o 6?". El instinto nos dice que, cuantos más tornillos, más seguridad tendremos en la expansión. El problema es que esa lógica —más tornillos, más fuerza— no se sostiene.
Los microtornillos no expanden
Quien expande es el tornillo de la disyunción. Los microtornillos no generan fuerza, la transmiten al hueso. Su trabajo no es "empujar más", sino entregar esa fuerza venciendo la resistencia de la sutura sin que el sistema falle: sin doblarse, sin fracturarse, sin aflojarse…
Dicho de otro modo: el número de tornillos no es una receta o una fórmula mágica. Antes de pensar en el diseño del MARPE, deberíamos preguntarnos cuál es la resistencia que van a presentar las suturas frente a las fuerzas generadas con el aparato. Y esa resistencia la marca la maduración, no la edad del paciente.
Las dos palancas
Contra la resistencia de una sutura solo puedes hacer dos cosas: aumentar el anclaje para empujar más fuerte, o reducir la resistencia para que cueste menos abrir. Los tornillos son la primera palanca. Y como toda palanca, tienen un techo: a partir de cierto punto, añadir tornillos ya no te da más efecto esquelético, solo consigue aumentar la distribución de la carga.
Aquí está el matiz que casi nadie menciona: lo que de verdad importa no es cuántos tornillos pones, sino cuántos son bicorticales. Un tornillo que atraviesa las dos corticales —palatina y suelo nasal— transmite mejor la fuerza al hueso basal que uno monocortical. Por eso, dos tornillos bicorticales le ganan a cuatro monocorticales. Como suele pasar, la calidad se impone a la cantidad.
Entonces… ¿2, 4 o 6?
Paciente en crecimiento, sutura inmadura: la resistencia es baja, así que 2 microtornillos suelen bastar. La sutura cede con poco y el tercero y el cuarto no aportan nada al efecto esquelético.
Maduración avanzada (a partir de los 16–18 aproximadamente): sube la resistencia, y 4 microtornillos pasan a ser el estándar, porque reparten mejor la carga y bajan el riesgo de fractura. Un matiz útil: si solo vas a expandir, puedes quedarte en 2 con buena bicorticalidad; si además vas a traccionar (usando el MARPE como anclaje), sube a 4.
¿Y los 6? Aparecieron para un escenario muy concreto: hueso posterior pobre. Se añaden 2 microtornillos laterales para reforzar el anclaje y evitar que migren. Pero ojo: 6 tornillos no expanden más ni mejoran la predictibilidad. Resuelven un problema de hueso, no de fuerza.
Cuando los tornillos no bastan
Y aquí llega la segunda palanca, la que de verdad importa en el paciente difícil. Cuando la sutura está madura, el problema ya no es de anclaje: es de interdigitación. La sutura está cosida punto a punto, y contra eso puedes poner los tornillos que quieras, que la resistencia seguirá ahí y el MARPE no funcionará. En estos casos, buscaremos reducir la resistencia de la sutura directamente.
Aquí mucha gente piensa en la corticopunción y se queda ahí, como si fuera un interruptor de "abrir suturas". Conviene mirar la evidencia con más cuidado, porque no es tan simple:
La corticopunción (microperforaciones a lo largo de la sutura) y la corticotomía (decorticación más extensa) persiguen lo mismo: desencadenar el fenómeno acelerador regional, reducir la densidad ósea y debilitar la interdigitación.
La corticopunción, al ser mínimamente invasiva, basta en muchas suturas maduras pero aún no obliteradas. Para la mayoría de tus casos límite, puede ser suficiente.
En suturas muy rígidas o completamente obliteradas, lo que consigue más efecto esquelético es subir un escalón (corticotomía). Y si no es suficiente, SARPE. Cuanto más obliterada la sutura, más agresivo el coadyuvante.
Resumiendo esta parte: la corticopunción no es la solución universal, es el primer escalón de una escalera de tratamientos:
MARPE → MARPE + corticopunción → MARPE + corticotomía → SARPE
A medida que aumenta la resistencia de la sutura, más pasos tendremos que dar en esta escalera. Y, siendo honestos, casi toda esta evidencia son casos y series pequeñas, así que ninguna decisión que tomemos tendrá un 100% de certeza.
¿De verdad sabemos en qué estadio está la sutura?
Toda la lógica anterior depende de una cosa: saber leer la maduración de la sutura. Solemos apoyarnos en la clasificación de Angelieri como si fuera una verdad absoluta, pero varios autores que la han puesto a prueba de forma independiente han observado que no es muy precisa…
¿Qué hago yo con esto? No descarto la clasificación de Angelieri, pero la uso como una guía orientativa (sutura abierta / transicional / fusionada) más que como el único criterio para decidir el tratamiento. Y, sobre todo, monitorizo la activación: si una sutura que parecía abierta no cede, ese es el momento de escalar a corticotomía o de replantear el caso, no de seguir dando vueltas.
Resumiendo…
El número de microtornillos es la parte menos determinante de la ecuación. Por encima del número está la bicorticalidad y, según cómo esté la sutura, complementaremos el MARPE con técnicas quirúrgicas para disminuir su resistencia.
Referencias
Angelieri F, Cevidanes LHS, Franchi L, Gonçalves JR, Benavides E, McNamara JA Jr. Midpalatal suture maturation: classification method for individual assessment before rapid maxillary expansion. Am J Orthod Dentofacial Orthop. 2013;144(5):759-769.
Barbosa NMV, et al. Reliability and reproducibility of the method of assessment of midpalatal suture maturation: a tomographic study. Angle Orthod. 2019;89(1):71-77.
Suzuki H, et al. Corticopuncture facilitated microimplant-assisted rapid palatal expansion. Case Rep Dent. 2018;2018:1392895.
Retrospective case series regarding the advantages of cortico-puncture (CP) therapy in association with micro-implant assisted rapid palatal expander (MARPE). Appl Sci. 2021;11(3):1306.
Corticotomy-assisted rapid maxillary expansion: a novel approach with a 3-year follow-up. (BBRME vs MARPE en suturas obliteradas — verificar cita completa).
Gautam R, Deshmukh S, Rahalkar J, Chakravarty S. Skeletally anchored maxillary expansion: a current consensus. 2026. doi:10.1177/03015742251405639.
